16 de enero de 2013

Ursula K. LeGuin - Ekumen

Hola Amigos! Siguiendo con las entregas de la señora Ursula k. LeGuin, hoy les traigo algunas novelas del ciclo Ekumen, son historias sueltas, algunas con moraleja, otras con emoción mucha metáfora y sobre todo, el trasfondo de la ciencia ficción .. todas con su marca personal y única que sitúa a Ursula entre una de las mas grandes escritoras de fantasía y ciencia ficción.

Espero que lo disfruten!

Aquí tienen los links de descarga:

3: Ciudad de ilusiones (rtf, para ver en world)
6: Los desposeídos (.doc)

De estas 8 obras, hasta ahora solo he leído el mundo de Rocannon y el nombre del mundo es bosque, y de los dos, les voy a dejar la sinopsis del que mas me gusto. Espero que les pase lo mismo que a mi!

El nombre del Mundo es Bosque

La misma palabra que designa al bosque es la que le da el nombre al planeta de los athshianos. 

Para los seres humanos, el planeta Nueva Tahití no es más que un enorme bosque. Ya han talado miles de árboles destinados a abastecer la cansada Tierra y esclavizado a un gran número de nativos: los creechis, pequeños seres antropomorfos cubiertos de vello gris que pueblan el planeta y viven en constante armonía con la naturaleza.
El capitán Don Davidson reside en el Campamento Smith y se autodefine como un "domador de mundos". Fuerte, terco, vil y machista, Davidson nos acerca a los creechis a través de la descripción que da de su sirviente Ben: un ser de un metro de altura, poco inteligente, que obedece ciegamente sus órdenes, que jamás duerme y que se pasa horas con la vista clavada en el vacío. Sin embargo, su soberbia y el desprecio que Davidson siente por los nativos del planeta Athshe (el nombre que sus pobladores originarios le otorgaron a Nueva Tahití) le impide ver la verdadera naturaleza de los athshianos, una cultura que vive en dos tiempos, el tiempo-mundo y el tiempo-sueño, en la que los hombres no son tierra y polvo, sino rama y raíces; y que cuando Ben, su esclavo, se queda quieto contemplando la nada, en realidad se encuentra soñando despierto.


La novela es el crudo retrato de cualquier colonización: la violencia con la que el más fuerte domina al más débil, el avasallamiento y el desprecio de su cultura que, naturalmente, se basa en los intereses que los movilizan. Los españoles saquearon los tesoros de América; los seres humanos arrasan los bosques de Athshe y dejan en el planeta una nueva palabra: el sustantivo "desierto", que no existe en el vocabulario de los creechis. Ni uno ni otro llegaron/llegan al territorio colonizado en busca de la sabiduría de los pueblos originarios, ni para investigar su cultura. El choque entre civilizaciones, tema recurrente en la obra leguiniana, es, entonces, irremediablemente, de una violencia genocida. Los bosques de Athshe son reducidos a madera y aserrín, y los nativos son obligados a trabajar en los campamentos bajo el irrisorio nombre de Cuerpo Voluntario de Mano de Obra Autóctona, sometidos a un biorritmo que desarticula su capacidad de soñar.


¡¡Buena Lectura!!